San Fernando
Escrito por F. Perea el 28-04-2009 a las 10:12
La mañana del lunes fue agitada en el seno del San Fernando. El presidente de la entidad, Manuel Acosta, convocó al entrenador del primer equipo Juan Antonio Sánchez Franzón y al capitán-representante de la plantilla Canito. En la reunión se les manifestó a técnico y futbolista el malestar que habían causado las declaraciones del entrenador tras el San Fernando-Linares del domingo.
En las mismas, Juan Antonio Sánchez dejó patente el enfado y la desazón que percibe en la plantilla tanto por los impagos acumulados por el club, como por las promesas de cobro hechas y luego incumplidas por parte del cuadro directivo. «Este partido ha sido un desastre anunciado. Si cada semana es aquí muy difícil, esta ha sido peor. En mi larga vida como entrenador nunca he tenido que jugar un partido como local sin portero suplente. Y el ambiente ha sido frío, casi de entierro. Es como si hubiese sido un anticipo del entierro del San Fernando». En su alocución indicó: «El plantel esperaba una nómina. No sé de quién es la culpa, pero se les ha vuelto a incumplir».
La alarma cundió en la directiva y se le ha pedido un esfuerzo final al técnico y jugadores para mantener la Segunda B en el césped, a pesar de la más que fundada amenaza de pérdida de categoría por los impagos en verano.
Sánchez Franzón dió las explicaciones pertinentes, sin desdecirse de lo que realmente pensaba. Eso sí, el técnico ha reafirmado su compromiso con la entidad, a pesar que en aquella rueda de prensa declaró que «de haberle ganado al Linares y salvar la categoría, seguramente la plantilla y los técnicos nos hubiéramos ido en ese momento».
Baja al portero Pérez
Previamente a la reunión aludida, hubo otra en la que participaron los mismos protagonistas más el entrenador del filial, Fali Montes, y el padre del arquero del juvenil Pérez. El futbolista estaba citado el domingo para ocupar plaza en el banquillo como suplente de Raúl Iglesias, pero no compareció, lo que hizo que no hubiera recambio en caso de cualquier contratiempo para el portero vasco.
El jugador fue requerido a través del teléfono de su padre en los minutos previos al choque, tras detectarse su inasistencia, pero se negó a comparecer. Se ha decidido darle la baja al futbolista porque se consideró «imperdonable» su postura, dejando al equipo «vendido si se lesiona o expulsan a Raúl Iglesias».
Escrito por SIEMPRE AZUL
28-04-2009 a las 10:20
dale caña juan antonio¡¡¡¡¡