Portuense 2 – Linares – 0
Los jugadores recibieron desde el centro del campo el agradecimineto de su público por el esfuerzo realizado
Escrito por La Voz el 11-04-2009 a las 22:55
Al Portuense le pasa como a los toreros, que está hecho de otra pasta. Con todas las cornadas que está recibiendo, y herido de muerte, siempre lo da todo sobre el campo de fútbol. Ayer casi nadie creía en el equipo por las últimas derrotas cosechadas donde le han dejado al borde del precipio, pero saca fuerzas de flaqueza y es capaz de vencer a un Linares, que si bien no anduvo fino, pero si ha sido su mayor verdugo de toda la temporada, cuando le hizo encajar cuatro goles en la primera vuelta.
Todo fue distinto en el Cuvillo, en un partido que tuvo de todo como en las farmacias. Vibración, desgana, poco y hasta mucho fútbol por fases, y con la posibilidad de una mayor goleada de los locales, que estrellaron dos balones en los travesaños.
La primera mitad, fue algo igualada, con fases en el juego donde los locales con gran corazón pero con poca cabeza llegaban a los dominios de la defensa visitante, sobre todo en centro de Rubén Anuarbe. El Linares por la comodidad con la que jugaba daba por hecho que el encuentro les iba a resultar fácil, y no llegó a apretar el acelerador. Ofensivamente los hombres de Tomé, poco mérito hicieron salvo el de encontrarse con dos balones en los pies en despejes defectuosos de Manu Taranilla. Pero antes, ya pudo haber marcado el Portuense con el disparo a los 12 minutos de Rubén Anuarbe al travesaño que posteriormente salió fuera. Luego, uno más tarde Juanan, quiso sorprender a Taranilla desde unos 50 metros cuando el portero local había despejado y se encontraba fuera de la portería. Por suerte para el Portuense se fue arriba. Posteriormente, el Portuense replicó con otro cuero al travesaño, esta vez, saque de falta de Diego Ramírez, que Nacho Garrido la estrella en el palo largo, dos travesaños en 20 minutos que pudieron haber fastidiado la ilusión rojiblanca. Volvió a tenerla el Linares, en otra gentileza de Manu Taranilla, pero ésta vez a Pedro Díaz, casi al borde del área grande. Su disparo fue rectificado por el propio portero local rehaciendo su error. Ello ocurrió a falta de 5 minutos para el descanso. Tres mas tarde, Diego Ramírez centro y el cuero se paseo por el centro de la portería sin que nadie acertara. Ahí se acabó la primera mitad, con demasiadas ocasiones de gol para tampoco fútbol exhibido de unos y otros.
A la reanudación, el Linares sí salió a por el marcador, contando en sólo dos minutos con ocasiones claras para marcar, aunque se encontró con un Manu Taranilla, que estuvo pletórico en ambas intervenciones. Nada más que se llevaba 45 segundos de reanudación y un zapatazo de Montiel a la escuadra fue desviado a córner por el cancerbero de casa. Uno minuto más, y esta vez, Sosa disparó por bajo para que de nuevo Taranilla volviese a ratificar que es de lo más regular de la temporada. Encoraginado el Portuense, se fue arriba sin piedad buscando lo único que le valia como eran los puntos, pero el colegiado evitó que pudiese conseguir su primer gol, interpretando una caída a la piscina de Rubén Anuarbe, al que Montiel derribó dentro del área. Además le valió imcomprensiblemenrte la tarjeta amarilla al defensor portuense que le obliga a quedarse fuera el domingo en Ceuta. Las iras del respetable se hicieron palpable en los graderios. Fabregat, había ordenado cambiar de posición a Vázquez, para respaldar a Rubén Anuarbe en sus salidas, mientras Uvi se vino al lateral derecho. El cambio dio el resultado apetecido, ya que el Portuense mejoró su juego, incluso el aéreo por donde vinieron los dos goles. A los 68 de partido, un balón arriba, que la defensa local no llega a despejar, y el más listo de la clase, nacho garrido acierta con la cabeza a introducirlo dentro, a pesar de la salida de Mosso. El Cuvillo con poco público en esta ocasión se vino abajo. El Portuense creía en sus posibilidades, y lejos de guardar su cosecha siguió yéndose arriba en busca de sentenciar el marcador. Cinco más tarde del primero, llegó el segundo. Ésta vez, el más pequeño pero grande en corazón Sanlúcar, se elevó al cielo celeste para imponerse a toda la maraña de defensores linarenses y dejar con su cabeza huella de goleador, peinando el cuero hacia atrás y estrellarlo en el palo. Pero la suerte ya no le podía hacer tan esquiva a los hombres de Fabregat, entrando el balón en las mallas de Mosso.
Con los puntos en el zurrón, fueron pasando los minutos hasta llegarse al final con un triunfo merecido, si no, por el juego, al menos por el empeño que pusieron los rojiblancos en el envite. Final apoteósica donde los jugadores recibieron desde el centro del campo el agradecimineto de su público por el esfuerzo realizado. Hoy a esperar los marcadores de San Fernando y Antequera que de ganar ambos, dejarían las cosas tal y como éstan, aún con menos posibilidades de mantener la categoría, al faltar una jornada menos ( 4 ) para la conclusión de la temporada.
Anoche al cierre de ésta edición unas 100 personas disfrutaban de uan cena que el club había organizado al objeto de recaudar fondos para la tan delicada tesorería por la que pasa el club.