UB CONQUENSE 2-0 CÁDIZ CF
El Cádiz vuelve a caer ante el Conquense por tercera vez esta temporada Los de Gracia hacen un primer tiempo aceptable pero luego desaparecen
Escrito por A. C. el 01-02-2009 a las 21:24
Definitivamente, el Conquense ha terminado por agotar la paciencia del Cádiz. Tres partidos y tres derrotas son los números que presenta el once de Javi Gracia ante un conjunto manchego que se encarama a los primeros puestos de una clasificación que siguen liderando los gaditanos aunque ya con siete puntos de diferencia respecto al segundo clasificado, que sigue siendo el Poli Ejido.
No pudo ser peor la tarde de ayer para el Cádiz, que además de perder su condición de invicto como visitante, sufrió las inclemencias de un tiempo radicalmente opuesto al que se respira en la Tacita. Frío, agua y nieve no fueron más que los ingredientes de un partido que dejó helado al combinado cadista.
Dos veces se habían visto las caras esta temporada Cádiz y Conquense. La primera de ellas, como en la última de ayer, el Municipal de la Fuensanta sirvió como escenario de la derrota cadista. La otra fue en Carranza en un choque en el que el once amarillo se fue del partido debido a una pájara espectacular. En el partido de Copa la excusa fue el cambio de chip y la premura de un encuentro que pillaba muy verde al recién creado combinado de Javi Gracia. Pues bien, ayer ni tan siquiera el frío puede servir de excusa a un equipo que, aunque le duela, debe admitir que lo mejor de la jornada es saber que jamás en lo que resta de temporada se va a encontrar con su bestia negra en el año del retorno a Segunda B.
Y eso que el primer tiempo fue de color amarillo. La apuesta decidida pero arriesgada de Javi Gracia de sentar en el banco a dos jugadores de creación como Caballero y Ormazábal en beneficio de Fran Cortés y Mansilla dejaba a las claras las ideas de un entrenador que quería altura en su defensa y posesión del balón en el ataque. Y por lo que se vio durante la primera media hora de partido parecía que el de Pamplona podía haberse salido con la suya. Porque gracias al toque el Cádiz se coló hasta en tres ocasiones en el área rival con grandes dosis de peligro. En una López enviaba alta una vaselina, en otra Rubiato lanzaba al palo tras recibir un balón franco de López y definir bien sino fuera por unos pocos centímetros. Y en otra, de nuevo López disparaba desviado con su pierna izquierda desde fuera del área. Estas ocasiones se alternaban con algunas acciones a balón parado que Juanma Delgado cabeceaba sin la puntería necesaria. A medida que el juego del Cádiz iba perdiendo fuelle, la escuadra local se iba creciendo con el paso de los minutos. Así, llegó por ejemplo la primera de las dos intervenciones de Kiko Casilla. En la primera el cancerbero, tras comerse el balón en una salida de córner, saca bajo palos un cabezazo de Javi Gómez. Esta primera ocasión espoleó a los de Cazalilla, que no tardarían en aparecer por el área cadista. El siguiente que lo hizo fue Cristian que después de regatear a la pareja de centrales gaditana lanzó un disparo raso y tímido que no preocupó en demasía al portero cadista.
Al descanso se llegaría poco después de que ambas escuadras disfrutaran de dos ocasiones. Por el Cádiz fue Enrique quien no acertó a acabar una internada de López mientras que el contragolpe de dicha jugada acababa con un centro de Víctor rematado por Juanjo de cabeza que podría haber significado el primero si no llega a ser por la aparición de Kiko Casilla.
Pero no fue hasta después del descanso cuando el Cádiz bajó de forma inexplicable los brazos ante un Conquense que, en honor de la verdad, pasó por encima del conjunto gaditano como quiso.
Pese a que el once amarillo comenzara acercándose a la portería de Raúl con un testarazo desviado de Fleurquin no fue hasta el minuto 12 cuando el partido dio un vuelco, que al final, sería definitivo. Y como no. El gol del Conquense tendría que llegar a balón parado tras un cabezazo a bocajarro de Javi Gómez que volvía a abrir el debate de la idoneidad o no de la defensa en zona que postula el técnico cadista. La defensa cadista volvía a mirarse entre ella sin encontrar respuesta en una imagen que cada vez va siendo más habitual en las últimas jornadas.
Y si en otros partidos el Cádiz necesitaba verse por debajo del marcador para despertarse, ayer en Cuenca iba a ser que no. Porque tan sólo algunas jugadas aisladas de López eran las únicas amenazas para un Conquense que se mostraba convencido de poder seguir haciendo daño a un rival al que ayer terminaron por sacarle hasta la última gota de sangre.
No tardaría en llegar el segundo tanto local ante un Cádiz entregado en cuerpo y alma. Fue a consecuencia de una subida de Cristian que no fue bien cubierta por Enrique Y como consecuencia, Víctor -un incordio toda la tarde para la zaga amarilla- aprovechaba el espacio libre para abusar en la banda de Mansilla, que no pudo tapar un centro rematado por Juanjo. El cabezazo del ariete local fue repelido en primera instancia por Casilla con tan mala fortuna que su rechace le volvió a Juanjo, quien cedería a Cristian para que este rematara el partido.
Javi Gracia movió el banquillo a la desesperada pero sin éxito alguno. Caballero y Barreiro salieron para dar mayor mordiente a un ataque cadista que durante 45 minutos se mantuvo dormido.
Al final, primera derrota como visitante pero lo más preocupante es el regreso de los síntomas de debilidad de un equipo líder pero con mucha reserva.